Como egresado de la Institución Educativa el guayabo, me he preguntado durante varios días
¿Qué será motivante para unos jóvenes como los que se encuentran allí
–ustedes-, en un lugar que es “una alternativa en su medio rural”? Tales
reflexiones, no se pueden desconectar
con las experiencias logradas a través de los talleres dados el año pasado a
los estudiantes de los grados 8, 9, 10 y 11 por parte de la red social de
apoyo-RSA- en cabeza de varios líderes y
este servidor.
En ellos se logró
percibir que la mayoría de ustedes jóvenes estudiantes están distraídos, y por
ello no aprovechan las oportunidades, no piensan en su pasado tanto remoto como
cercano, como una posibilidad de aprender y de mejorar continuamente; que ustedes
no visionan el futuro como una posibilidad de construcción propia para vivir
mejor; se han quedado atrapados en un eterno “presente” del cual ni siquiera
son conscientes para aprovecharlo.
Claramente de lo
anterior no se los debe culpar del todo –si en parte-, pues las condiciones
familiares, educativas, sociales, económicas, políticas, entre otras tantas,
tanto en el mundo, en el país y en la localidad Santabarbareña, son complicadas
o mejor dicho desfavorables, no sólo para ustedes,
sino para todos y todas en cualquier etapa de la vida. ¡Sí! muchachos el mundo
no se nos presenta fácil, por el contrario es muy difícil y complicado, sin
embargo, nunca deja de ser ¡hermoso!, increíblemente
compuesto por caminos y caminos por labrar, y tampoco deja de estar lleno de
infinitas posibilidades para soñar, y mejor aún nos da las oportunidades de
hacer algo, algunas cosas para ir cumpliendo con esos preciados sueños, que sin duda alguna se
alojan, algunos guardados otros más expuestos, en cada una de nuestras mentes y
en nuestros corazones. Esa parte de culpa, para no dejar corto el argumento, se
debe a nuestro seguimiento del juego que se da entre la mezcla de las
situaciones desfavorables y el distraído paso por la vida que sostenemos.
La
vida constituye en sí misma un viaje, en éste es que nos debemos concentrar y mucho
más en cómo lograr el mejor provecho del mismo, que por cierto emprendieron por
nosotros cuando fuimos concebidos y que hoy tras crecer poco a poco asumimos
nosotros mismos, con mucha responsabilidad o sin ella, ¿Cuál es tu caso? No es
como muchos piensan acerca de la vida, “que la meta, el final, o un más allá,
son lo importante”, en realidad es caminar lo que es valioso. En otras palabras
lo importante es la vida en sí misma, no el termino de ella, ni lo que viene
después de ella, eso no nos incumbe y tampoco nos interesa, lo importante es
ser conscientes de lo que somos, de lo que hacemos, cómo, cuándo, con quién,
para qué, porqué, de qué manera, y muchas otras cuestiones, que deben surcarnos
el ser en cada instante para mejorar. Esto por supuesto no es fácil, pero hay
toda una vida para intentarlo, no la desperdicies.
¿Cómo
va tu caminar, lo conoces? ¿Puedes mirar al pasado y ver las líneas de los
trayectos que son las bases? ¿Puedes observar el presente, donde estás andando
poco a poco de manera consciente para potencializarlo? ¿Puedes construir los
senderos nuevos por los cuales quieres seguir futuramente?
¿Has
visto tus propios potenciales? como tu creatividad, tu imaginación, tu
inteligencia, tu consciencia, tu espíritu, (…); ¿Has reconocido las
posibilidades que están a tu alrededor? ya sea estudiar, trabajar, aprender,
crear, transformar, conocer (…); ¿Has oído de lo bueno que te circunda? o sea,
la paz, la amistad, la familia, (…).
¿Has podido
reconocer en las caídas, sólo el momento para tomar un nuevo impulso, y
continuar, o ya te diste tristemente por vencido? ¿Puedes reconocer que en
aquello que se siente como negativo, puede estar el punto de partida para logar
algo diferente y positivo, o crees que la vida, es sólo una vida pesimista,
oscura y triste? ¡Jóvenes! el mundo está para conquistado gracias a lo que
invirtamos en este propósito; y más allá de lo anterior, la vida está para gozarla,
y una parte esencial de ello va en probar las dificultades de lograr la
felicidad, ¿Porque, qué sería de la luz, sin la oscuridad? ¿Cómo saber
reconocer el valor de esa luz?
¡Plantéate ser feliz y lógralo,
al saber que la felicidad se alberga en ti y no afuera!; no te quedes
arrinconado por el miedo a vivir de verdad, por las distracciones que abundan
en todos lados, que no dejan ver lo importante; sal al mundo y pruébalo para
que él te macere y triture, crezcas y madurez; y no olvides nunca ayudar a
otros a encontrar sus propios caminos -así no estarás desocupado nunca- porque:
NO HAY UN SECRETO PARA VIVIR, como muchos argumentan tener y enseñar (cuidado
con esos tontos que se engañan y los engañan, con “filosofías” baratas), cuando
mucho, el único secreto que puede haber, es que, repito: ¡No hay ningún
secreto!, el secreto lo logras tú con tu toque personal, con tu real compromiso
de ser feliz.
Edwin Andrés Molina. (Graduado de la Institución
Educativa El Guayabo)
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